Virgen de la Peña de Aniés

La panorámica y el contraste desde este singular enclave semi-troglodita resulta espectacular dada su elevada situación en un paraje de transición entre las estribaciones de la montaña y el llano.

Una vez allí, los buitres pasarán volando a nuestra altura. A los alimoches, las chovas y los halcones que anidan en los peñascos los veremos aletear en el cielo luminoso de estas montañas calcáreas orientadas al sur.

Y desde el alto mirador del escarpe al que nos dirigimos dominaremos un bello paisaje mosaico de pinares, campos de labor con cerezos, almendros y olivos centenarios, pequeños pueblos del Alto Aragón… adivinando más a lo lejos las anchas planicies de los Llanos de La Violada y del embalse de La Sotonera, cuya lámina de agua brilla en la distancia.